martes, mayo 29, 2007

La Eduación mexicana, no tiene quien le escriba

El día de ayer me la pase reflexivo y regrese a leer una de mis lecturas favoritas desde la secundaria. No puedo dejar de decir, que El coronel no tiene quien le escriba del Maestro Gabo, es a la fecha mi No. 1 en la lista de mis libros favoritos. Definitivamente depende de muchos factores personales el que enlistemos a nuestros libros favoritos. En mi caso, puedo decir que fue la primera vez que conocía a García Márquez y la historia me marcó. Digamos que creó en mi la necesidad por conocer a autores hispanoamericanos, el me motivó a conocer a Fuentes, Vargas Llosa, Saramago, entre otros. Por lo que quiero aprovechar por utilizar un poco la historia para hablar de la Educación en México.

La Educación sería en nuestra historia el Coronel, quien se encuentra con ese aspecto deteriorado esperando una respuesta por parte del mismo gobierno. La Educación al igual que el protagonista de la historia, no tiene quien le escriba, no tiene quién le mire y le ayude a salir de la miseria en la que se encuentra. La Educación prefiere mantener vivo y en forma a un gallo (el Sindicato de Trabajadores de Estado) en el cuál tiene la esperanza que le ayude a salir de la situación en la que se encuentra. También tenemos un hijo muerto, todas las generaciones que hemos sufrido las deficiencias del sistema educativo, Agustín muerto por culpa de los gallos y el gobierno. Un hijo muerto que tenia las esperanzas puestas en su gallo, pero fueron los gallos quienes lo hicieron encontrarse con la santa hora. A la par tenemos al Compadre, que en mi analogía me gustaría reflejarla como el Congreso, quien tiene los recursos para comprar el gallo, pero no le da el valor que tiene. El Médico podría ser los organismos internacionales, quien tienen el conocimiento, la información de los medios del exterior, misma que le presta al Coronel para que se informe además, de que se la pasan diagnosticándolo y ayudándolo con lo que puede, le dice que está enfermo, pero el Coronel no hace caso.

Tal y como se termina el libro, no sabemos si el Coronel recibió la carta, no sabemos si el gallo dio el resultado esperado, no sabemos nada, sólo nos deja a la reflexión de que comenzará a comer Mierda.

Vale la pena sentarse y analizar la situación en la que se encuentra nuestro sistema educativo. El Sindicato Nacional de Trabajadores del Estado (SNTE), liderado por Elba Esther Gordillo, realizó su esfuerzo y fue apoyado por el Presidente de la República. Sin embargo, el 4to Congreso Nacional por la Ecuación realizado la semana pasada se quedó en expectativas y terminó siendo otro escenario más para solicitar un aumento salarial y beneficios para el mismo sindicato. Vale hacer mención que al hablar del sindicato, no estamos hablando de todo el cuerpo docente. También tenemos casos extraordinarios que a cuestas de un sindicato que manipula el sistema, tiene la esperanza de llevar la educación de calidad (en lo que cabe) a nuestros niños.

Es necesaria hacer una limpia, comenzando con transparentar los recursos que se invierten en los sindicatos, en especial este gigante laboral. Urge que la corrupción termine con el manejo de las plazas docentes y que se instaure un sistema nacional de competencias, donde los profesores capaces compitan por las mismas. Se debe invertir en capacitación de calidad para tener un cuerpo docente preparado a las necesidades. Escuelas con recursos que sean palpables para los alumnos. Salarios justos y dignos para los profesores. Jornadas de trabajo de tiempo completo que se enfoquen por la investigación, la consejería y los procesos educativos. Pedagogía que analice el comportamiento y desempeño de los alumnos. Herramientas que permita explotar todas sus capacidades.

En fin, el tema es muy grande y tenemos bastante tela por donde cortar. Me gustaría poder leer más opiniones al respecto, alguna idea, sugerencia. Algo que quieran compartir de nuestro sistema educativo, porque recordemos que es de todos y todos lo conocemos, salvémoslo.

1 comentario:

Ricaura II Condesa deTocula dijo...

Hey, pues para empezar wow, me sorprenden tus dotes narrativas y de los recursos que te vales para hacer más interesante el blog! Felicidades la analogía me parece bastante creativa y pues retrata muy bien como está la educación en México... como un viejo... decrépito hahaha ... arrumbada entre las luchas de poder y el sindicalismo. Uy es un tema muy amplio para comentar, respecto a los sindicatos, me parecen organismos completamente corruptos y que se mueven de acuerdo a intereses particulares lo cuál no me parece para nada congruente con la esencia del sindicato, creo que son lastres que pesan sobre la educación y sobre muchos otros sectores en el país, sinceramente no sé qué se pueda hacer para cambiar esto... los sindicatos se oponen ferreamente a la regularizacion y rendición de cuentas a la opinión pública porque sus líderes temen perder privilegios como siempre... entonces, en manos de quien queda la responsabilidad enorme de educar al país?
Otro asunto que me parece importante y relacionado con el tema de la educación pública en México es el hecho de la discriminación (bien o mal ganada) que sufren los alumnos de escuelas públicas, especialmente a nivel profesional, no se diga a nivel básico o medio, aunque este tipo de discriminación no me parece tan notoriamente impactante como el hecho de que una persona egresada de algúna institución pública sea inmediatamente descartada del mercado laboral de algunas empresas por el simple hecho de los prejuicios acumulados a lo largo de años sobre éstas instituciones. Creo yo que para empezar deberían abrirse más plazas para estudiantes universitarios y realmente dimensionar qué tanto sobre la educación pública es mito y qué tanto realidad. Es urgente en México actualizar el sistema educativo nacional, la demora en éste aspecto solo me hace pensar que tal vez al gobierno le conviene tener un pueblo inculto, que no tenga herramientas para darse cuenta en verdad de las cosas que suceden en el país, para que la gente no despierte del letargo en que se encuentra y comience a reclamar un país digno donde habitar.