miércoles, mayo 20, 2009

El Diablo que le guarda.

La última ocasión que escribí para el blog estaba en un Sanborns y me da la gana de traerlo a la memoria a pesar de sólo estar unos renglones abajo. En ese lugar se domicilió una amiga, ahí, por lo regular en la misma mesa, se la pasaba horas y horas escribiendo. La misión era escribir una tesis para poderse graduar este semestre como maestra. Por lo que desde las seis de la tarde y hasta que la corrieran del lugar (por ahí de las 12:30, casi una de la mañana) se sentaba sin moverse de ahí con su computadora, una maleta rosada llena de libros y el café que se rellenaba a cada rato. 

El reto fue asumido y hoy se le puede llamar maestra. En ese auditorio gélido pero abrigada por sus lectores, profesores, familia y amigos, defendió su tesis como sólo ella puede hacerlo. El Diablo Guardían fue el custodio de sus ideas y sustentos, lo que le permitió convertirse en la dueña única de Xavier Velazco (cosa que no le desagradó). 

Fue muy bueno verla feliz, verla libre, verla sin la necesidad de volver a sentarse en aquel lugar que fuera su refugio y altar para poder analizar desde la modernidad, postmodernidad e hipermodernidad el hedonismo y la subversividad religiosa de Violetta y Pig.

¡Felicidades mi ahora maestra! Gracias por enseñarme la determinación y el esfuerzo de una gran mujer y gracias por compartir conmigo los altares de una vida. 

1 comentario:

Els dijo...

Te quiero.

(Lloré mucho jaja)