domingo, mayo 10, 2009

Relaciones Tetra-Pack

Como es común estoy escuchando The Killers (Los Matones) y así es como escribo el comentario de hoy. El fin de semana fue poco productivo en lo físico pero no en lo mental. Conviví con los papás de una amiga, grandes personas ambos. Ellos nos invitaron a comer, cosa que hicimos y disfrutamos, tanto de la comida como del momento y la buena vibra. Ahí en aquella mesa platicamos de minerales, radio, baseball e higiene. La verdad es que pasé un buen momento del cual puedo rescatar de entre muchos temas charlados, lo desechable de las relaciones humanas: “antes no era sencillo ser tan frío con los demás, las relaciones eran más calidad y sinceras; no como ahora todas son endebles”.

Nuestra vida se ha convertido en un escaparate individual donde cada uno de nosotros vamos por ahí buscando satisfacer nuestras necesidades sin importar el costo o los medios para ello y las relaciones humanas no se quedan fuera de ese nuevo tenor.

Nos hemos incrustado a un mundo que nos remite a una vida llena de prisas, de complicaciones, de necesidades que deben ser cubiertas en el menor tiempo posible. Así es como mediante esa presión salimos a trabajar buscando solucionar problemas con el mínimo empleo de tiempo y recursos. Remitiéndonos a que la vida sea acelerada y estresante desde ese aspecto y en todas sus facetas.

Si vamos a comer, optamos por algo que sea sencillo y rápido –el éxito de las cadenas de comida rápida son un gran ejemplo de esto- hoy son pocos los momentos del mes en los que se tenga la posibilidad de sentarse a la mesa de disfrutar la comida, la compañía y el ambiente. Ahí estamos, comiendo con prisa ya que sólo tenemos una hora para ello y en ese momento aprovechamos para ver las noticias por la televisión interesándonos poco por conocer acerca de las noticias del día de los otros con quienes estamos comiendo.

Ahora las relaciones humanas se centran en los mismos parámetros. En nuestras familias es poco el tiempo –de calidad- que ofrecemos a cada uno de los miembros de éstas. Cuándo se va en el coche, la charla se limita a un cruce de palabras y escuchar mejor lo que dice el locutor de la radio. En los días de encierro por la emergencia sanitaria los papás ya no sabían que hacer con sus hijos en casa, ellos estaban enfadados y los papás por igual se enfadaban. Si vamos solos en el camión, el coche o por la calle caminando, siempre llevamos algo que nos aísla del mundo –un libro, música, lentes obscuros- lo que sea para tener el mínimo de los contactos hacía con los demás. Mantener una relación con alguien es complicado, a pesar de ser tantos en la colonia o en la ciudad, nuestros amigos se limitan a unos cuantos y es así de sencillo ¿cuántos de nosotros sabemos que fue de aquellos niños con quienes compartimos 3 o 6 años de nuestra vida en un salón de clases? El niño con quien jugábamos por las tardes en la calle  o de la persona que con la que intentamos tener una charla en un antro. Es poco lo que sabemos de la vida de nuestros vecinos, sus virtudes o problemas, incluso podemos ver a uno de ellos afuera de su casa sufriendo de la calurosa temperatura porque olvido sus llaves y no podemos invitarlo a pasar a nuestra casa mientras espera a que le abran por la sencilla razón no saber ni siquiera su nombre.

Actualmente las redes sociales son más accesibles pero a la vez complicadas e incluso falsas. La facilidad de poder hablar con otro está a la distancia de encender una computadora con internet y con herramientas como el MSN. Así podemos agregar a sujetos con los cuales se puede platicar de una o dos cosas, quizá por un mes o dos, tal vez un año o para siempre, pero lo común es que esas personas fueron anexadas a nuestra vida por alguna razón que cumplió o cumplirá su objetivo para quedar limitados a desechar a la persona al final. Ya sea para un trabajo de la escuela, una venta, un contrato, un negocio, la búsqueda de ideales, de amor, de atención, la facilidad de esconder nuestra verdadera identidad nos permite encontrar miles de lugares virtuales en los cuales se pueda buscar personas como en un catálogo, y en base a su perfil elegir al adecuado para lo que se estaba buscando (siempre a costa de que el otro nos acepte y también tenga la misma necesidad por satisfacer). Una vez utilizado y consumado ese fin, por lo regular aquella persona se convierte en un extraño más dentro de nuestra lista de contactos. Al final todos nos terminamos borrando y lo peor es que no sabemos ¿cuándo? ¿cómo? y ¿por qué? Sólo se llego el momento en que uno de los dos decidió que ya no se eran indispensables. Y seguimos por la vida, tal vez nos topemos con ese sujeto en la fila del banco, en la sala del cine o en algún restaurante, pero al final no importa ya que será uno más del lugar, un completo desconocido.

Son pocas las relaciones honestas que se pueden rescatar de las millones de transacciones que se hacen a diario. Pero aún existen la posibilidad de en el fondo de las cosas encontrar a ese otro que quizá en verdad esté ofreciendo una amistad sincera, duradera y honesta, de aquellas que duran por muchos años.

Las personas siempre estamos rodeados de personas, pero nunca sabemos como es la vida de los otros, saber aquello del ¿cómo es estar en los zapatos del otro? Creo que quizá ese sea el punto medular de todo esto, que salgamos de nuestro mundo individual y pensemos en como es estar en los zapatos ya sea de Sofía, Aldo, Ines o Enrique. El principio de otredad deberá ser bien analizado y aplicado para que en algún momento estas relaciones humanas que hacemos todos los días con el otro que se lleva la basura, con el otro que maneja el camión, con el otro que vive enfrente de la casa, con el otro que nos atiende en la cafetería o el puesto de periódicos. Quizá por lo menos con verlos a los ojos y reglar una sonrisa pueda ser el pequeño impulso que necesitamos para darle calidad a la vida y a quienes en ella vivimos.

Buena vibra.

5 comentarios:

Unknown dijo...

si creo q es importante la sonrisa diaria, siento q es la mejor manera de transmitir la buena vibra. la mejor manera de mantener el buen humor es la sonrisa correspondida. deberias invitar al vecino sin llaves, no se ve feo... procura q haya mas gente en la casa o creera q lo quieres violar... ummm... es dificil amar y dar tanta calidez a tanta gente, el q mucho abarca, poco aprieta. a ti si te quiero :)

Commandante Gibrán Vita dijo...

aaay homz o andas en un 1984 o yo ando en un cuento de hadas.... osea eres un poco exagerado o yo muy afortunado... bueno al menos mi circulo base de amigos es el mismo desde la primaria ( como 15 gentes) más todos los que se han ido agregando y conectando..... mi sedentarismo geográfico tiene mucho que ver

y pues yo siento que de ti depende....que tan cerrado seas... ir saludando , pendejeando , contando chistes con toda persona que te topas es algo que se presta mucho en este país.... No tener miedo a intimar con personas nuevas... ¿no invitar a alguien a pasar un rato verdadero juntos solo porque no lo conocías antes? ¿Rechazar una invitación por miedo o, más grave aun, por hastío de alguien que no conoces bien? Eso , para mí , es sintoma de edad mental.

Y pues si va cambiando la cosa… pues que cambie…. No me preocupa…. Ahora que ya andas bien matemático sabes que toda función tiene su punto máximo y mínimo…. Que nada se extiende infinitamente…. Alomejor es momento de ser individual …. Alomejor el ser un país tan colectivo y tener la calidez de las relaciones humanas tan presentes es lo que nos ha llevado a ser indiferentes respecto a muchas cosas importantes………quien sabe homz…. Por lo pronto yo ya desactivé facebuk! un abrazo y porfavor unas cheves! Inclúyeme en tu círculo de vez en nuez que ami si me gusta pasar tiempo no virtual y no utilitario contigo, mi homz.

katy dijo...

yo no se qué decirte, todo depende del entorno en el que te encuentres; en monterrey yo nunca andaba por la calle haciendo amigos, porque la gente no se presta, al menos en nuestro medio.. pero por ejemplo aquí, yo puedo salir a la calle tranquilamente y en una noche hacer 2 o 3 amigos nuevos, porque las personas son más abiertas...es normal que alguien se te acerque y te pregunte cómo te llamas y se vayan a tomar algo juntos, en cambio en monterrey, eso NUNCA pasa, y si alguien lo hace te parece sospechoso...yo no sería tan fatalista al decir que hemos perdido eso, porque es bastante fácil dejar atrás el mundo virtual, sólo que no queremos.

Anónimo dijo...

Sería bueno discutir algo así en persona, ¿no lo crees? :-)

zama dijo...

Te amo beto, no te había leído